Hay títulos que se festejan por lo que significan en una temporada y hay otros que tienen un peso diferente. El campeonato argentino Senior Masculino conseguido por UVT pertenece a esa segunda categoría. El equipo sanjuanino volvió a quedarse con el máximo torneo nacional después de 29 años de espera, y lo hizo con una actuación contundente: goleó 6-2 a Centro Valenciano en Buenos Aires.
En esa final, Facundo Peralta tuvo una noche determinante. Marcó tres de los seis goles de UVT y fue uno de los nombres propios de una consagración que, para el delantero, trasciende ampliamente lo deportivo.
“Es algo que soñamos todos cuando llegábamos al club”, explicó Peralta al recordar lo que significa levantar una copa con la camiseta de UVT. El jugador habló de esos primeros momentos en la institución, de la gente que recibe a los deportistas cada día y de la posibilidad de regresar ahora con un título para compartirlo con todos.
“Llegar ahora con la copa y que todos estén contentos, te agradezcan por lo que has hecho por el club, eso te llena de orgullo”, sostuvo.
Ese sentimiento aparece como una de las claves para entender la dimensión de la conquista. Porque el campeonato no fue solamente una recompensa para los jugadores que disputaron la final, sino también para una institución que durante años buscó volver a ocupar el lugar más alto del hockey sobre patines argentino.
El equipo antes que las individualidades
Peralta también puso el foco en uno de los aspectos que, según su mirada, terminó siendo decisivo para alcanzar el campeonato: la unión del grupo.
“Primero que nada, la unión de todo el equipo. Creo que es importante que todos los jugadores estén comprometidos por el mismo objetivo, que el interés sea colectivo y no individual”, explicó.
Esa idea de equipo acompañó a UVT durante un torneo en el que tuvo que atravesar partidos exigentes y momentos en los que el resultado estuvo en riesgo. Para Peralta, la fortaleza estuvo precisamente en mantener una dirección común.
El delantero entiende que cuando todos persiguen el mismo objetivo, las individualidades pueden aparecer sin romper el funcionamiento colectivo. Y en la definición nacional, esa combinación terminó dando resultado.
Tres goles en el partido que no admitía margen
La final encontró a Peralta en uno de sus mejores momentos. Tres goles en el 6-2 ante Centro Valenciano lo transformaron en una de las figuras de la consagración.
Pero el propio jugador no interpreta sus goles únicamente como una estadística personal. Los entiende como parte de una responsabilidad dentro del grupo.
“Intento contagiar las ganas, la energía positiva del equipo”, contó.
Esa característica también había aparecido en la semifinal, cuando UVT atravesaba un momento complicado y necesitaba una reacción. Peralta recordó que tuvo participación en ese tramo decisivo y que sus goles sirvieron para cambiar el desarrollo del encuentro.
“Me tocó hacer goles importantes, tanto en la semi, que íbamos perdiendo, como también en la final, que fueron tres goles que sirvieron para poder ganar el partido”, señaló.
La diferencia está en que esta vez esos goles no solamente ayudaron a ganar un partido. Formaron parte de una final que terminó con UVT nuevamente campeón argentino.
29 años de espera
Para comprender la emoción de la celebración hay que mirar hacia atrás.
UVT llevaba 29 años sin conquistar el título argentino Senior Masculino. Durante las últimas temporadas, el equipo había conseguido acercarse al objetivo, pero siempre había quedado a un paso de concretarlo.
“Hacía muchos años que UVT no lo tenía. Los últimos años habíamos estado cerca, pero no se nos daba”, reconoció Peralta.
La sensación dentro del plantel era que la oportunidad finalmente podía llegar.
“Sentíamos que este era el año y bueno, se dio”, resumió.
Son pocas palabras para describir una espera de casi tres décadas, pero justamente allí aparece la dimensión del logro. El campeonato llegó después de varios intentos, de temporadas en las que el objetivo estuvo cerca y de la frustración de no poder cerrar el camino con una vuelta olímpica.
Esta vez no hubo cuenta pendiente.
El orgullo de representar a UVT
Para Peralta, además, la conquista está relacionada directamente con el esfuerzo cotidiano que implica formar parte de un equipo que pretende competir por todo.
“Hago mucho esfuerzo todos los días para poder entrenar, para estar a la altura del club, para representar al club”, expresó.
La frase resume una parte menos visible de los títulos. Antes de la final, de los goles y de la copa, existe una rutina sostenida durante meses: entrenamientos, sacrificios, exigencia y la obligación de estar preparado para responder cuando llega el momento decisivo.
Y Peralta tuvo esa oportunidad en Buenos Aires.
Tres goles después, pudo celebrar el campeonato que durante años había quedado pendiente.
Pero la mirada del jugador ya está puesta en lo que viene. La consagración no aparece como un punto final, sino como una nueva exigencia para UVT.
“Ser el equipo número uno en Argentina es algo único. Ahora vamos a intentar seguir entrenando para mantenernos en ese lugar”, afirmó.
Ahí aparece el verdadero desafío después de la celebración: sostener el lugar conquistado.
UVT volvió a ser campeón argentino después de 29 años. Facundo Peralta aportó tres goles en la final y puso su sello en una noche histórica. Pero detrás de esa actuación individual hubo un grupo que encontró en la unión su principal fortaleza y una institución que volvió a sentir lo que significa estar en la cima del hockey sobre patines nacional.
La copa ya está en San Juan. Ahora comienza el desafío de defender ese lugar como número uno de Argentina.
Entrevista realizada para el programa En 4D, que se emite por Canal 4.
El video completo se encuentra al final de la nota.